Quise ser el pájaro sobre la tumba del primer hombrey ofrecer mi garganta lacrimal a las estrellas de la nochepara poder devorar la cera aún caliente que alimentami sed de bulbo callado y ciego cuando aúlla la angustia.Quise oscurecida llegar por el principio de los puentesal blanco amanecer de las cerezas sobre el suelosangrando su luz decapitada por la tierra en la horaen que todo se convierte en semilla trasmutable.Quise ese día fluir bajo la lengua y abandonar la cámaradonde rugen los deshechos de las pieles y en su vozdepositar ese viento de limosna larga que vencea la razón y a la muerte.