Gracias Lina por tu colaboración
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Lina
Zerón (1959.)
Originaria del Distrito Federal. Estudió la Licenciatura en Relaciones
Internacionales en la Universidad Nacional Autónoma de México. Periodista
cultural de EL FINANCIERO, ARENA del ECXCELSIOR, Semanal de LA JORNADA.
Coordenadas de la Utopía y Directora General de Linajes Editores.
Su poesía ha sido traducida al mixteco, francés, alemán, inglés, sueco,
italiano, portugués, servio y esloveno. Fue galardonada con la presea “La mujer
del año 2002” en su municipio, Tlalnepantla por su trayectoria poética y
actividad cultura. Ha recibido premios como: Segundo lugar 2002 Melilla España
por su poemario “Vino Rojo”, Mención Honorífica por en Instituto
Hispanoamericano de Artes y Letras en Montevideo Uruguay por su poema “La Casa”.
Mención honorífica en la Cité Université por su libro Moradas Mariposas.
Ha sido invitada en numerosas ocasiones a leer su obra tanto en países de Europa
como América Latina, el caribe y Estados Unidos.
Su poesía aparece en antologías de Estados Unidos, Uruguay, Italia, Francia,
Suecia, Canadá, Perú, Cuba, Rumania, Turquía, Puerto Rico, Brasil, Eslovenia y
México.
Imparte talleres de poesía y cuento a los niños de las comunidades mixtecas.
Cuenta con varios libros de poesía, entre ellos: Espiral de Fuego, Rosas Negras
para un Ataúd sin cuerpo, Moradas Mariposas, Vino Rojo, Un cielo que crece en el
fondo de tus ojos, Nostalgia de vida y Luna en Abril poemas, Luna en Abril,
sueños, Luna en Abril, cartas. Ha escrito dos novelas, Posdata para Ana y Detrás
de la Luz.
Coordinadora del Comité Internacional del Encuentro de Mujeres Poetas en el país
de las nubes y del Festival Internacional de Poesía de la Habana Cuba.
Mujeres - La Casa -
Un gran país
Libre soy - Apogeo

Apogeo
Destruyamos los tabúes, etiquetas y modas.
Que desaparezcan los motivos del lobo
por comerse a caperucita antes de entrar al bosque.
Echemos a la basura los corsés que ocultan el vientre,
Brasieres de varilla y doble relleno
para levantar las uvas ya caídas.
Las pantys reforzadas que disimulan la piel de naranja,
Pantaletas violadoras de hilo dental.
Las incómodas y desechables pijamas sexis.
Destruyamos todo aquello que oculte, deforme o engañe.
No tratemos más de ser muñequitas de vitrina fina
Al diablo con las estilizadas piernas de la Barby
con el busto de montañas de cera de Lorena Herrera,
o las pestañas postizas de actrices de telenovela,
las cremas antiarrugas,
anticelulitis,
antienvejecimiento
antivida.
Al carajo con todo tipo de joyas que nos aten
sobre todo anillos de compromiso,
relicarios con fotos añejas,
medallones con iniciales de nombres propios.
Muera todo aquello que signifique propiedad de otro,
la inseguridad de estar solas,
el miedo a ser nosotras mismas.

Libre soy
Soy libre por decisión propia
por propia valía,
ganada en batallas medievales
o en tragedias griegas.
Ráfaga luminosa
desciende en la oscuridad
de mis tinieblas,
aclara mis pecados carnales,
convierte lo imperdonable en humano.
No soy Juana de Arco
ni la virgen María,
hembra, mujer,
viviendo el momento
ganando espacio a pasos pequeños
día con día.
Cada camino recorrido
se encuentra pintado en mi espalda,
caricias,
reclamos,
tempestades,
huella del tiempo
mutada en marchitas flores
o en conserva de maduras frutas.
Soy feliz a pesar de los daños.

Un gran país
Vivo en un país tan grande que todo queda lejos:
la educación,
la comida,
la vivienda.
Tan extenso es mi país
que la justicia no alcanza para todos.

La Casa
Llegó el momento de partir
el hogar en dos.
Bien:
Comencemos por los rincones donde las arañas
tejieron también su historia.
Hablemos de los muros y sus cuadros.
¿Cuál eliges?
¿El del día de la boda,
el retrato de la niña
o el de vacaciones en verano?
Quiero el antiguo bodegón
para recordar las comidas familiares.
Mira la casa:
permanece ahí
de pie
pero sin alma.
¿Con cuál alcoba deseas quedarte?
¿Aquella donde los gemidos
algunas vez fueron música perfecta?
¿O el cuarto azul
donde echó raíces la cuna para siempre?
¿O el jardín
donde todavía se columpian las sonrisas?
Te regalo los espejos
saturados de susurros, ecos familiares,
desfigurados rostros
que hoy se desangran en reproches.
Deseo la terraza,
esa roja plataforma de minúsculos ladrillos
donde lluvias y palomas encontraron su refugio,
donde todavía transpiran las estrellas
y no hay sombra que oculte los engaños.
Pero tienes razón:
Tal vez aquí ya nada nos retenga.
A la frontera tal vez llegamos
entre el amor que vacila y las cenizas.
Viéndolo bien,
no puedo partir en dos la casa:
te la regalo
con todo y promesas de futuros.
Como cortinas viejas
te regalo lo que queda:
este sombrío cielo
y este desvencijado viento
que dejaste al cerrar la puerta principal

Mujeres
No hemos sido patentadas,
ni traemos al nacer un instructivo,
somos más que hormonas y calores
más que pedazos de un hueso supernumerario,
o la confirmación del racismo en el mundo.
Somos más, mucho más que eso:
Ojos…
Enigmáticos ciclones ,
transparentes ventanas,
sexto sentido en sus células vagando,
cuerpo que piensa con el alma,
alma que siente con el cuerpo,
ojos que miran por el corazón,
inteligencia desenfrenada.
Femineidad,
heroínas en un mundo de varones.
Mujer, totalidad…
tormento que se consume en sí misma,
río, sombra,
caminos de fuego sobre agua,
emociones,
amores entretejidos en su alma,
tornasol de sensaciones
cubiertos por piel de mujer.
Obreras,
Maestras,
Secretarias,
Amas de casa...
Y al final de cuentas…
Mujeres cada día
no sólo de un 8 de marzo cualquiera.
