Vaz, Eva

 21 de marzo de 2009

Ciudad de MujeresPrincipal
Valcárcel, Silvia Rosina
Varela, Blanca
Vassallo, Marta
Vaz, Eva
Verduchi,Enzia
Vicente-Gerra, Pilar
Victoria, Laura
Vidal-Conte, Mireia
Vieira, Maruja
Vilariño, Idea
Villafañe, Mª Juliana
Villoro, Carmen
Vitale, Ida
Vivien, Renée
Vizcarrondo, Carmelina

 

 

 

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Gracias Eva por tu colaboración

 

 

Eva Vaz, nace en 1972 en Huelva. Es licenciada en Filosofía por la Universidad de Sevilla. Ha realizado incursiones en el teatro, en el periodismo, en Artes Plásticas e impartido cursos de narrativa y poesía. Actualmente dirige una empresa de gestión cultural (Ex Libris).
 

Obra publicada:

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“Elegía a una sombra” (ed. 1900, Huelva. 1995)

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“Ahora que los monos se comen a las palomas” (Cacúa editorial, Huelva, 2001)

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“La otra mujer” (Celya, Salamanca, 2003)

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“Cuaderno de Isla (Poemas del sudor). Edición facsímil. La última canana de Pancho Villa, 2003.

 

Web de la autora: http://www.evavaz.net

 

 

La historia de las dos mujeres

Correo - Regla de tres


 

Regla de tres

 
No me lo enseñaron
las matemáticas de C.O.U.
ni la antropología de 3º de carrera.
Para nada sirvió
tanta Teoría del Conocimiento, ni
el empacho de Filosofía del Lenguaje.
No exigen en el currículum
que se especifique.
No aparece en el temario de
oposiciones.
No se recoge en ningún
manual de técnicas de estudio
o búsqueda de empleo.
Y es más importante
que saber más de tres idiomas.
Una simple regla de tres:
el número de triunfos y virtudes
es directamente proporcional
al tamaño de tus tetas.
 

Correo

 
A la 1:30
corro a arañar
el polvo de un buzón
vacío.

A la 1:31
subo las cuatro plantas
con el alma
cada vez más vacía
y las uñas,
cada vez más
sucias.
 


 

La historia de las dos mujeres


Tengo tres hijos
y una amiga que me ama
distinto:
mi amiga me ama despacio,
sin daño,
y provoca incendios que no destruyen.

Tengo un gobierno de hormonas
que contradicen sus órdenes
y desean con A.

Tengo el amor de mi amiga,
dócil y generoso,
y ya no quiero
la violencia de los falos
perforando mis órganos,
ni la torpeza
de sus manos rústicas.

Tengo los brazos de mi amiga,
delicados,
adorando mis pechos.
Tengo sus labios de hembra
convulsionando
mis labios de hembra.

Tengo una linda fractura,
lasciva y trabajadora,
llorando permanentemente
de placer,
cuando mi amiga,
mi ángel lésbico,
se adentra en mis
oscuridades
y se queda explorando
mi humanidad con H
de Hembra.

Tengo tres hijos
y una amiga que me ama
distinto:
Tengo algunos problemas.


 

 

 

   
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