Valcárcel, Silvia Rosina

 21 de marzo de 2009

Ciudad de MujeresPrincipal
Valcárcel, Silvia Rosina
Varela, Blanca
Vassallo, Marta
Vaz, Eva
Verduchi,Enzia
Vicente-Gerra, Pilar
Victoria, Laura
Vidal-Conte, Mireia
Vieira, Maruja
Vilariño, Idea
Villafañe, Mª Juliana
Villoro, Carmen
Vitale, Ida
Vivien, Renée
Vizcarrondo, Carmelina

 

 

 

A - B - C - D - EF - G - H - I   - J -  K - L  - M - N - O

P - Q - R - S - T - U - V - W - X  -  Y - Z

 

 

 

 

Silvia Rosina Valcárcel Carnero nació en Lima (Perú), el 1 de mayo de 1947. Cuando contaba con tan sólo tres años de edad, en el año 1951, su familia fue obligada a embarcar rumbo a México en un destierro forzoso provocado por la dictadura de Manuel Odría. En este país pasa su infancia hasta el año 1956 en que regresa nuevamente a su tierra, allá cursa los estudios secundarios y más tarde estudia Letras y Antropología en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, donde obtiene su doctorado.

Sus primeros poemas y textos aparecen en revistas como Piélago y Gaceta Sanmarquina. Fundadora, directora y codirectora de la revista Kachkaniraqmi y Co-directora de WarmiNayra. Ha colaborado con artículos, entrevistas, reseñas, etc. en diversos medios de comunicación como el diario La República, Radio Continente, etc.

Ha publicado numerosas obras, tanto de ensayo, crónicas, monografías, y por supuesto de poesía, algunas de ellas son:

 

bullet

“Sendas del bosque”, 1966 La Rama Florida.

bullet

“Navíos”, 1975 Ediciones Universitarias.

bullet

“Una mujer canta en medio del caos”, 1991 EGL Colección Amarilis.

bullet

“Loca como las aves”, 1995 Arteidea editores, Colección El otro universo.

bullet

“Loca como los pájaros”. 1998 Lima, Palabras del oráculo, Universidad cristiana del Perú "María Inmaculada".

bullet

“Paseo de sonámbula”. 2001 Colmillo Blanco Editores.
 

Carta a Chris  - Encadenada
11 de setiembre - Acorralados
Cazadora del arcoiris


 

Cazadora del arcoiris
a Carmen Luz Bejarano

Cazadora del arco iris
Los silencios de mi casa están de pie
El río de sal acerca nuestras manos
La flecha del cielo llega en la tarde
Y tibia tu voz libre ora y
G
I
R
A
entre picos de palomas y ramas de aracanto

¿Amiga mía, ¿son las estrellas infinitas?
Flor de día, espuma, aire, sonrisa y jazmín
Rocío, luz, luna y sangre, tierra, mar
¿En qué isla afortunada tus ojos se disipan
Amando el recuerdo de los árboles
Hasta su despertar en otoño
Entre hogueras y manzanas ignoradas?
(Princesa dice a todos arrivederci. La ventana se rompe un
hombre desaparece. Y el violín negro es tu corazón silbando a los
oídos. Y las alas son un eco teñido de bosque. Nuestras imágenes
llenas de mariposas blancas y soles oscuros).
El mundo en guerra, crece y se divide
Vestido de negro y blanco-violeta.
A la sombra de un viejo eucalipto el tiempo se olvida
En copos de arena azul vibra tu palabra mineral
La lluvia no es fresca, el amor y la dicha están lejos
donde moran los lirios.


(del Poemario "De pérdidas y contentamientos" Finlandia, 2003)

 

 

Acorralados
(a la manera de Rosario Murillo)

Pienso en nosotros que hemos exigido a la vida
La noche perfecta / la obra de Miguel Ángel
El aria de Mozart / los amores de Simone et Sartre.
Hablo de nosotros / los muchachos
que hicimos la revolución
A nuestra manera / ojos enrojecidos
Volante al arriero / arenga al mar.
Los obstinados que volvimos a construir puentes
Dando vivas al Che, cantando Yesterday
y La Internacional
Hoy acorralados / sin Partido
A fines del año 90 / nos desconocemos.
El asunto compañero no es simplemente
Esperar las señales como quien palmea
en silencio a mamá
Ni sólo tejer pop art / manos alzadas
Amor y rebeldía es subvertir las costumbres
Inventar armas / tribus / granitos de arena
Como este leve rastro solar.
En enero caen las flores de la madreselva
Y la impotencia
De esta mañana.

(del Poemario "Una Mujer Canta en Medio del Caos", Lima, 1991)

 

 

11 de setiembre

Lunes
seis de la tarde
Amaranta está enferma
y no dan el gordo y el flaco
La televisión
prefiere el fútbol
11 de setiembre
y siguen matando en Chile


(del Poemario "Navíos", Lima, Ediciones de la Biblioteca Universitaria, 1975)
 

 

Encadenada

Monarca, Jueces,
Niños y Poetas:
¡Venid, venid!
Debajo de la tierra,
donde jamás llegó la luz:
Miradme encadenada,
arrojada en el profundo
abismo de los muertos.
¡Venid, venid!
¡Salvad mi cuerpo!
Lejos de toda huella humana:
Miradme encadenada,
¡Maldita mil veces por los vientos!
¡Venid, venid!
Aquí nace el olvido.

(del Poemario "Sendas del Bosque", La Rama Florida, 1966)

 


Carta a Chris

La laguna lejana no está fría
su transparencia refleja tu cuerpo desnudo
y me conversa leve y tierna como una gran flor
saliendo de esas aguas
¿serás una Medusa o una sirena?

De puro tontuela no me zambullo y tú ríes esplendorosa
prefiero contemplarte desde la orilla
cual un rayito de Luna

Eres una laguna infinita
donde a veces me pierdo silenciosa
y vuelvo en el canto de los pájaros
y me poso en tus manos sonoras.


 

 

 

   
Ciudad de Mujeres
 

Copyright © Poemario de Mujeres - Ciudad de Mujeres - Este sitio se actualizó por última vez el 21 de marzo de 2009

  info@poemariodemujeres.com       Apartado de Correos 977 - 02080 Albacete