Rodrigo, Diana

 12 de junio de 2008

Ciudad de Mujeres

Principal
Rabasa Díez, Milka
 Raine, Kathleen
Rais, Hilda
Reñé, Michelle
Reyes, Belén
Reyes, Miriam
Reyzábal, Mª Victoria
Rich, Adrienne
Rodrigo, Diana
R. Palau, Fina
Rodríguez, Isabel
Roffiel, Rosa Mª
Román, Yolanda
Romaní, Ana
Romero, Olga Edith
Rosal, María
Rossetti, Ana
Rubio, Mª del Valle
Rueda, Carmen
Ruiz, Nuria
Russo, Beatriz

 

 

 

A - B - C - D - EF - G - H - I   - J -  K - L  - M - N - O

P - Q - R - S - T - U - V - W - X  -  Y - Z

 

Gracias Diana por tu colaboración

 

 

 

Diana Rodrigo Ruiz nace en Ciudad Real, el día 21 de septiembre de 1978, aunque reside en Miguelturra, de allí es su familia y de allí se siente ella. Profesa un gran amor hacia su tierra manchega, pues debido a la dedicación de su padre, ha residido en distintos puntos de la región. Su inclinación hacia la poesía viene marcada desde bien joven, ya que asiste al C.P. Juan Alcaide de Puerto Lápice (Ciudad Real) y al C.P Divina Pastora de Manzanares (Ciudad Real). En ellos recibe el primer impulso a su actividad creadora. Estudia y termina el Bachillerato en el Instituto Maestro Juan de Ávila, donde recibe la formación humanística necesaria que luego reflejará en sus escritos.

Después decide completar su formación, cursando Estudios sobre Administración y Dirección de Empresas en las aulas de la UCLM de Ciudad Real.

En el Grupo Literario Guadiana (Ciudad Real) coincide con otros jóvenes escritores. Entre ellos, y gracias a la tutela de los miembros más veteranos y expertos, ha completado su formación técnica y artística necesaria.

Ha obtenido diversos premios literarios, entre los que destacan el Premio “Pan” y “Espiga” del Grupo “Pan de Trigo” (La Solana (Ciudad Real), octubre de 2002, 2003 y 2005), el Premio XXX Certamen Literario “López Rojas” (Montiel (Ciudad Real), septiembre 2002), el Premio Certamen de Recitadores de Textos (La Solana (Ciudad Real), abril de 2003) o el Premio “Pía Unión Virgen del Milagro” (Cocentaina (Alicante), mayo de 2003), el Premio Poesía Jóven Miguel Hernandez (Daya Nueva (Alicante), abril de 2004 y 2005), el Premio en el Certamen “Memorial Bruno Alzola” (Peñamellera Baja (Asturias), junio de 2004 y 2005), el Premio Narrativa del Narración Joven "Ciudad de Tomelloso" (Tomelloso (Ciudad Real), julio de 2004) o el Premio de Poesía Desposorios 2004 (Membrilla (Ciudad Real) además de quedar finalista en el VI Certamen Cruzando Culturas (Mérida (Extremadura), abril de 2003) y en el VII Premio de Poesía “Paul Beckett” (Mojácar (Almería), noviembre de 2005).


Ha publicado en varias revistas literarias como “Azahar” (Conil-Cádiz), “Pan de Trigo” (La Solana-Ciudad Real), “Aldaba” (Argamasilla de Alba-Ciudad Real) y en páginas de Internet, como literaturas.com, elenfoke.com, juanaperez.net, o timeswindows.net (donde se tradujo al inglés y al francés un fragmento de uno de sus poemas más conocidos: “Esta Noche es más Noche que Ninguna”)... Pero, la mayor difusión de su obra es a través de las publicaciones en la Revista Literaria MANXA que edita el Grupo Literario Guadiana, desde Ciudad Real, a más de 25 países de todo el mundo. Además, actualmente forma parte del consejo de redacción de dicha revista y de la junta directiva del Grupo Guadiana como vocal y responsable de la comunicación electrónica. Además, cabe destacar la publicación de un Libro-CD, titulado “La Voz de los Jóvenes”, junto a otros compañeros de la sección joven del Grupo Literario Guadiana.

Ha sido incluida en varias antologías como “Antología de Poesía en el nacimiento de Cernuda” (de literaturas.com), y el libro homenaje del Grupo Literario Guadiana que le hace al Quijote.

En la radio ha participado en algunos programas de Radio Miguelturra, Cadena Ser, y en televisión local, y algunos poemas ha sido recitados a través de las ondas (“La Hora del Éxtasis”, Cadena Ser) por Juan Vives. Sus poemas también han sido difundidos a través de Internet, en formatos de audio y texto.

Con sus jóvenes compañeros del Grupo Literario Guadiana han dado varios recitales con gran afluencia de público, tanto artísticos como benéficos, y tanto en Ciudad Real como Madrid. También ha participado en encuentros de autor, actividades, talleres de animación a la lectura en distintos colegios, institutos y asociaciones de Ciudad Real y Puertollano.

Actualmente dirige el Taller de Animación a la Lectura que se viene celebrando con gran éxito en el Centro de la Mujer de Miguelturra (Ciudad Real), además de tener proyectados distintos talleres de animación a la lectura y actividades de cuentacuentos y teatro para niños en distintos colegios de la provincia, utilizando para ello textos de distintos autores incluidos los de la propia autora; así como la preparación de la II Muestra del Taller de Animación a la Lectura. Y colabora habitualmente, desde la sección literaria, con el Círculo de Bellas Artes de Ciudad Real.
 

 

La palabra es ausencia
y se escucha en la noche:
es suspiro quebrado en los labios distantes.

Es la tierra que llama dolida,
palpitando la búsqueda
de un lugar… del origen del hombre,
que marchó –como lágrima amarga–
desde el dulce calor del hogar,
con un único sueño:
regresar,
regresar,
regresar.

No consuela el encuentro fugaz,
ni la vuelta a los brazos del pueblo,
a la orilla del mar… a la ola de entonces,
si es tan sólo un suspiro,
si es tan sólo un brevísimo beso en los labios.

Es la nana al ausente,
la que arruya el dolor sin raíces,
un dolor arraigado al recuerdo
que resurge en la noche
desde dentro:
es inmenso,
y lento.

La distancia es exilio del alma
y te pasa rozando la piel,
te sumerge en un pozo vacío de risas,
para herirte y ceñirse
como álamo blanco a tu espalda.

Quizá, cuando en los días de invierno,
sea el hombre de nuevo aquel niño
que escondía sus sueños más íntimos
en arroyo nocturno de luna,
le retorne a la vida alegrías…
y quizá, primaveras de aroma cercano.

Así entonces, tal vez,
cesará esta canción de distancias.

(Del libro Origen)
 

Quisiera

Quisiera saber lo que no he sabido nunca:
saber de los mares extendidos del mundo,
de los países abiertos entre altas montañas,
de la vida de gentes en lugares lejanos.

Quisiera saber lo que olvidé algún día:
allá en mi niñez perdida en las sombras,
allá en los andenes del tiempo marchito
con aroma a horas muertas y pan dulce.

Quisiera saber que fue de mis amores:
aquellos que un día me rozaron el alma,
de los besos torpes entre los labios...
de los sueños, del deseo y del amor primero.

Quisiera saber de todos los amigos:
de los que fuimos al patio buscando mariposas,
de los que quita la vida en su impulso incesante
-mar abierto de oleajes repetidos-
en los que quisieron ser todo conmigo:
detener el reloj y parar a la infancia.

Quisiera saber donde quedaron mis letras:
los primeros garabatos,
las primeras palabras inventando el mundo,
y los poemas azules… aquellos en el viento enredados.

Quisiera saber tanto de esta vida,
que creo no tener equipaje suficiente,
ni destino cierto que me acompañe
a encontrar todas las preguntas que me asedian.
Quisiera saber tanto en esta vida,
que no tengo el tiempo necesario
para emerger de nuevo como alondra
y recorrer el mundo en búsqueda incesante.

(Del libro Origen)
 

Credo

 

Siempre he sido persona de principios.
Devota de la vida y del paisaje,
amante del amor y la amistad,
De religión profeso lo aprendido:
 

 

 

... en la vida


 

Creo en la vida: miel entre mis manos,
y por eso quisiera yo ofrecerla
a la tierra desnuda, a los almendros
de invierno, y a las rosas deshojadas.
Creo en vivirme entera: de la piel
a los huesos, del alma al corazón
y de tanta ternura que me habita
en los años escritos en mi sangre.
Soy devota del beso y del abrazo,
amante del amor y la amistad,
y ferviente idealista de los mundos
con mil guerras de paz.
Creo en la vida,
creo en mi vida y creo en esta vida...
y no me cansaré de repetirlo.
 

 

... en el paisaje

Creo en las nubes que se marchan siempre
dejando un rastro blanco de nostalgia,
en la lluvia tristísima de invierno
que dibuja horizontes solitarios.
Creo en la niebla que resbala al alma
cuando empieza a morir la oscuridad,
y en las gotas menudas de rocío
que deshacen las hojas de los árboles.
Creo en las amplias tardes de verano
que se derraman lentas por los montes,
y en el brote inicial de primavera
que emerge de la tierra y de las aguas.
Creo en el suspirar de este paisaje
que se extiende amarillo por mi vida,
y envuelve su raíz a mi memoria.
 

 

... en la amistad

Amigos que creéis en mi voz...
sabed que yo también creo en vosotros:
en la forma dulcísima de hablarme,
y dar abrigo a mi dolor sombrío.
Amigos que escucháis mis palabras...
sabed que desde aquí oigo la vuestra
–música para el alma– más allá
del tiempo del abrazo y los encuentros...
porque nuestra amistad no se termina.
Amigos que abrigáis mi poema...
sabed que todos sois de mis estrofas,
de cada letra escrita en el papel...
de todas las maneras de sentir.
Amigos todos –luz del corazón–
sabed, que yo también creo en vosotros.
 

 

... en el amor

Creo en el amor. Creo en el amor.
Y lo digo dos veces y muy alto,
porque es la religión de los poetas
el creer que el amor es un milagro.
Creo en tus ojos –oración de mi alma–
en el refugio dulce de tus manos,
y en la noche que marcha hacia nosotros
palpitando en la piel como un relámpago.
Y creo en la plegaria convertida
en una forma nueva de abrazarnos,
en el silencio compartido... siempre,
cuando tiembla la lluvia entre los labios.
 

 

 

 

 

 

 

   
Ciudad de Mujeres
 

Copyright © Poemario de Mujeres - Ciudad de Mujeres - Este sitio se actualizó por última vez el 12 de junio de 2008

  info@poemariodemujeres.com       Apartado de Correos 977 - 02080 Albacete