Ángeles Mastretta, poeta mexicana. Nació en Puebla, México en 1949.
Tristemente se ha dado a conocer en España más por el caso de haber sido
plagiada por una conocida presentadora de televisión que por su obra.
Sin embargo, con esta autora estamos ante la versatilidad literaria
personificada, tanto en prosa como en verso.
Ha colaborado con distintas publicaciones periódicas, como Excelsior, Unomásuno,
La Jornada, Proceso u Ovaciones.
Profunda, certera e irónica, Ángeles Mastretta representa la modernidad que mira
hacia el siglo XXI.
Ha publicado importantísimas novelas, como Arráncame la vida (1985), premio
Mazatlán de Literatura 1985, Mujeres de ojos grandes (1990), Mal de amores
(1996), que recibió el Premio Internacional Rómulo Gallegos, 1997, la primera
vez que una mujer era distinguida con tan prestigioso galardón, y Ninguna
eternidad como la mía (1999).
También ha publicado cuentos, como Puerto libre (1993) y una colección de
ensayos y relatos bajo el título El mundo iluminado (1998).
Su primer libro de poemas fue La pájara pinta (1975) pero su título más
sorprendente dentro del género fue Las divinas mutantes (1996).

Desvaríos
Entre nosotros crece la ropa en las mañanas
se atraviesan mil veces los oficios
nos mueven los deberes
el futuro
las cosas.
Por si no fuera mucho alguien propone la medida
para que no te vayas
—dicen—
es necesario el regateo.
Pero tus manos son mi tiempo
y no quiero jugar a detener la boca y los abrazos.
Te irás más tarde
—dicen—
si encuentro la mesura
pero deseo tu cuerpo y este día
este preciso cielo
la película de hoy
la cama próxima
tu sudor y tu piel ahora en la tarde.
No voy a retener mis frases ni mi aliento
no me quiero tragar ni un poco de silencio
ni uno solo de los consentimientos.
¿Por qué la luz a medias?
¿Para que no te vayas cuando te irás?
Nunca se mete el sol antes de tiempo
y se pone lo mismo en días nublados.
Yo quiero tu cobija hasta que quieras te doy
mientras mis ansias, mis costumbres,
mis ruidos, mi placer, mi desmesura,
así no sentiré cuando te marches.
