Maribel Lacave, nació en Canarias en 1951 y pasó su infancia entre las islas y el desierto del
Sahara.
Graduada Social, especializada en Sindicalismo, trabajó durante muchos años en
diversas organizaciones sindicales y políticas y más tarde en el Ministerio de
Trabajo. Ha formado parte de la dirección de varias organizaciones de
solidaridad internacional (Amigos del Pueblo Saharaui, Comité de Apoyo al Pueblo
Chileno, Frente Amplio de Uruguay, Mujeres Canarias por la Paz).
Colaboradora habitual de diarios y revistas emblemáticos de los últimos años del
franquismo, ("Sansofé" , "El Puntal", "Tierra Canaria", "Mundo Obrero") y co-fundadora
del Centro de la Cultura Popular Canaria, del ESPAL (Encuentros de Solidaridad
con África y Latinoamérica) y de las Muestras de Cultura Popular de Santa Lucía,
realizó durante varios años el programa de cultura popular "San Borondón" en
Radio Cadena Española (Radio Nacional).
Además de sus libros publicados, gran parte de su obra poética ha sido recogida
en grabaciones discográficas y en antologías, y sus poemas han sido
musicalizados por cantautores españoles, latinoamericanos y africanos.
Bibliografía:
- Emergiendo el silencio. Poesía. 1975
- Inventario de Estrellas. Poesía. 1980
- Con toda la mar en los bolsillos. Poesía. 1981
- La paloma dormida. Poesía. 1988
- Donde sólo media luna. Poesía. 1988
- Los espejos rotos. Poesía. 1997
- Sin fronteras. (Antología de su obra) 2000
- Dos para un tango. Relatos (en colaboración con Constantino Contreras).2001
- Como florece el dafne en el invierno. Poesía. 2004
Te daré... - Señas de
identidad

Señas de identidad
Mi voz es la de Eva pecadora
la misma que alentó
mi flecha de amazona
y lloró soledades
del castillo cautiva.
La selva oyó el sonar de mis tambores
y los cielos mis gritos en la hoguera.
Luché contra el francés en Aragón
y contra España en Venezuela
soy Penélope fiel
y Mariana Pineda.
Luché en Marruecos y en Argel,
seguí a Dolores por cárceles y exilios
y de Vietnam aún llevo cicatrices abiertas.
Hiroshima me vio regar su suelo
y el Sahara bordarle su bandera.
Me buscaron sin cesar en Argentina,
de Uruguay lloré torturas y tristezas
y en Chile, puesta en pie,
cantaba con Violeta
soy Juana, Alfonsina y soy Gabriela
el desierto conoce mis noches sin fronteras
y el Caribe los días que anduve por la sierra.
Soy la mujer
la mujer que parió los hijos todos
que pueblan el planeta.
Soy diosa que camina
buscando paraísos en la Tierra
siempre amando sin descanso
siempre creciéndome sin tregua.

Te daré...
Te daré a besar mis cicatrices,
clavos de olor serán para tus labios.
Navegaré tu estela,
apoyaré mis sueños
en el recodo de tus pasos vacilantes.
Te regalaré mis hombros temblorosos,
báculos de canela,
para tus pies cansados y andariegos.
Lameré los surcos y las sendas
que bordearán tus ojos extasiados.
Acariciaré tus manos frías
con las mías pequeñas y cansadas.
Removeré tu tierra,
sacudiré las ramas hasta despojarnos
de todas las hojas amarillas.
Podaremos tristezas
y floreceremos, amor,
como lo hace el dafne en el invierno.
