Chacón, Dulce

 07 de junio de 2008

Ciudad de MujeresPrincipal
Caballero, Amaranta
Cabello, Mercedes
Cabo, Eva
Cáceres, Esther de
Callejón, Begoña
Canelo, Pureza
Caracol, María
Carranza, Mª Mercedes
Carrera, Margarita
Castaño, Yolanda
Castellanos, Dora
Castellanos, Rosario
Castello, Cristina
Castro, Juana
Castro, Luisa
Cattáneo, Susana
Caulfield, Carlota
Cavero, Soledad
Cerón Villaquiran, Esperanza
Chacón, Dulce
Champourcín, Ernestina
Charlyne, Angeles
Chiyo
Cibeira, Ana
Colomer, Mariana
Conde, Carmen
Contijoch, Josefa
Coronado, Carolina
Correyero, Isla
Corriols, Marianela
Crisólogo, Roxana
Cruz, Sor Juana Inés
Cruz Varela, Elena
Cú Choc, Maya R.
Cué, Ana María
Cuevas-Morales, Silvia

 

 

A - B - C - D - EF - G - H - I   - J -  K - L  - M - N - O

P - Q - R - S - T - U - V - W - X  -  Y - Z

 

 

 

 

© Silvia Cuevas-Morales

 

Dulce Chacón, poeta y novelista nacida en Zafra Badajoz en 1954. Fallece victima de un cáncer en Madrid el año 2003.

 

+ Sobre Dulce Chacón en "mujeres en..."

 

 

 

La construcción de un sueño - Despierta, amor, - El cerco - Olvidad mi nombre -

Digo rostro de arena...

 

 

Digo rostro de arena...

 

Digo rostro de arena
y digo labios
y párpados de arena.
Digo dolor de arena
y digo manos
y caricias
de amor, de arena.
Y digo viento.
 

 

 

Olvidad mi nombre

 

Olvidad mi nombre.
Sed sólo labios.
Sé que vais a medir
el tiempo que tardáis en pronunciarlo.
Y yo quiero desmesura.
Quiero bocas como grutas,
donde entre mi nombre y no se sepa
ni cómo ni cuándo ha de salir,
mezclado,
con no se sabe qué,
caliente,
amplio.
Bocas donde el cálculo sea
tan sólo una rima matemática.
Abismos como bocas
y bocas como océanos.
Donde mi nombre pueda hundirse
y volar.
 

 

La construcción de un sueño

Siempre hay tiempo para un sueño.
Siempre es tiempo de dejarse llevar por una pasión que nos arrastre hacia el deseo.
Siempre es posible encontrar la fuerza necesaria para alzar el vuelo y dirigirse hacia lo alto.
Y es allí, y solo allí, en la altura, donde podemos desplegar nuestras alas en toda su extensión.
Solo allí, en lo más alto de nosotros mismo, en lo más profundo de nuestras inquietudes, podremos separar los brazos, y volar.

 

 

Despierta, amor,

Después del accidente ( A Lourdes Gutiérrez)

Despierta, amor,
¿qué es esa palidez?

Nunca has dormido así.

Despierta,
dormir es un incómodo letargo,
es un caparazón sin prisa
— y hacia dentro —
y crea hábito de lugar,
inmóvil.
Muda es la prisión

... y ayer me dijiste
hasta mañana.

¿Por qué tienes
afilada la nariz?

Despierta, no insistas
en esa quietud.

Abrázame otra vez.

 

 

El cerco

Mirarás hacia atrás
un dedo te señala
pero no podrás verlo

Mirarás
buscando a un hombre
el monstruo afila
sus garras

Extenderás las manos
a tientas buscarás
aire
y darás la vuelta

Lágrimas y palmeras contra el cielo
repiten tu nombre

Una y otra vez darás la vuelta
con las manos extendidas
aire
buscando a un hombre

Pero no podrás verlo

El monstruo se ha pintado en la cara
una bandera

El hombre se ha pintado en la cara
una bandera

Palpas
aire
creyendo en tu ceguera
vuelves a palpar
buscando a un hombre

pero no podrás verlo

Aire
Música
y todo instrumento repite:
Bagdad
Bagdad
Girarás
a derecha y a izquierda
a izquierda y a derecha girarás

flamean las banderas
la paz lleva en la cara colores de guerra

Ay de ti, Bagdad
ya son dos y tres y ciento
las garras afiladas de mástiles

Girarás
buscando a un hombre

Pero no podrás verlo
no

Aire
y un lamento
Aire
Aire
y la luna tumbada
y un rumor de leyenda
y Sherezade
repiten:

Bagdad
Bagdad.

 

 

 

 

 

 

 

 

Ciudad de Mujeres
 

Copyright © Poemario de Mujeres - Ciudad de Mujeres - Este sitio se actualizó por última vez el 07 de junio de 2008

  info@poemariodemujeres.com       Apartado de Correos 977 - 02080 Albacete