Asís, Victoria

 06 de junio de 2008

Ciudad de MujeresPrincipal
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Asís, Victoria
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Gracias Victoria por tu colaboración

 

 

 

Nació en Paraná - Entre Ríos- actualmente, reside en Magdalena Pcia de Bs.As.


Coordinó Talleres Literarios en las Unidades Penitenciarias N° 28 de varones en Magdalena Unidad N° 9 de mujeres en la ciudad de La Plata. Directora de Alas del Sur, revista literaria de alcanace internacional, Finalista en Mar del Plata de los Torneos Abuelos Bonaerenses (1.999)


Edita dos libros personales: "Voces del Paraíso" y "duo", junto el poeta  Iacyr Anderson Freitas en edición bilingüe-español-portugués.


Participa en varias antologías, es codirectora del plegado internacional "Gorrión de América" junto al poeta de Guatemala César Augusto de León Morales.

 

Poesía - Fuego - Existencial
Réfuge - Maderas



Maderas


La rústica madera
de mi alma,
aguarda impaciente
de tus manos la pulida
imagen que le das.

Desde siempre me veo
incorporada a
tu musical creación.
Más que en el verso.

Desde lejos dialogo
con la inconstante caricia
de tus ojos.
Y el fuerte vibrato de tu boca
aquí en mis labios.

Ansío el entramado contacto
de tus manos
esquisito orfebre que moldea
las maderas, salvajes
y rojas de mi selva,

arrullada de torcazas,
ellas ejecutan el concierto
de resonantes arpegios
de arias y de sones.

Es inútil contener tu resonancia,
címbalo enloquecido que me aturde . . .
En las cuerdas de mi alma
se tensa tu sustancia

Esencia de acordes y de vida.

 

Réfuge

Inmersos en aguas poco claras.
La palabra es la poesía,
que me incuba, me cobija
y me quema . . .
Inusitada pasión que
me provocas,
y me encaja
viva en tu retina.

Lúdico rito
de escalpelos y tijeras
queriendo interrumpir
esa vertiente de transgresores
sudores y delirios
que anega a la sangre
y la desboca.

Más aunque seas el Sura
original de mi camino,
hecho de espinas y guijarros
o canto y poesía

Sólo anhelo, un refugio . . .
De silencios infinitos.

 

 

Existencial

En la danza caliente de tu abrazo
intuyo que algo de vos , se ha quedado en mi
algo así como un signo , una señal
y me dicen que es tu nombre que implota
en mi universo

Y en arcos tendidos al abismo
su oval figura me conmina y me
atrae con su cadenciosa música

Y en colaterales arpegios que desde allá me
llegan y persuaden
Descubro su gutural acento entre lo escrito
y lo sentido

que se afianza en mi recuerdo tornándose
íntimo el secreto que nos une
Ya frente al espejo se desnuda el reprimido enigma
cuando a solas mi alma te reclama . . .

 

Fuego

Sí. Soy el fuego.
Con fuego me engendraron.
De qué hordas, me escapé? .
Quizá de la fragua de Vulcano.

Inconclusa; en un tiempo de
sosiegos y silencios;
fui arena, arcilla, tierra roja,
pero con fuego alimentándome.

Rudas manos de alfarero,
me aguardaban.
Y en largos y dolorosos ritos. . .
En sus manos todo fui,
agua, arena, tierra roja.

Pudo templar mi alma
trastocando mis alas en raíces
azules raíces que en su cuerpo
se enquistaron.

Hoy, estoy aquí;
en el rústico plato que
contiene a su frugal comida,
en el labrado cáliz, donde

me bebe y me consagra,
Pitonisa de sus sueños
y deseos . . .

 

Poesía

desando los trajes de mi alma,
y es como descorrer
las pieles que me habitan.

Vuelvo a visitarme,
caigo en mí, logro deslizarme
hacia el prefacio,
que me invita a reexistir.

Desnuda, libre
trasmuto decires
calco la voz interior.

Con ritmo frenético me invades,
poesía me excitas y por momentos
me quitas el sueño, al amanecer
exhausta, renazco, no hay desafío
más grandioso que gozarte
entre penumbras aboliendo desazones.
Y en silenciosos rituales . . . Engendrarte.

(del Poemario "duo")

 

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